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Asamblea de Estudiantes de Historia Social Universidad Bolivariana

Kronicas

Al Fin se Mojó la Vieja

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Apoyada por compañeros y su madre, la estudiante en un intento por dar un giro al debate, emplazó a la titular de Educación a pedir disculpas por todo el maltrato que han sufrido sus compañeros.

Lunes 14 de Julio de 2008

SANTIAGO.- Acompañada de su madre, Ruth Cavieres, llegó M.S.C., del 1° medio B, del liceo Darío Salas, a dar su versión sobre lo que la llevó a agredir esta mañana a la ministra de Educación, Mónica Jiménez.

“Yo estaba tranquila y la ministra no me quiso escuchar (...) lo primero que vi fue el jarro de agua y dije ‘bueno, a nosotros cuando queremos dialogar nos golpean y nos mojan’ (...) como no está escuchando (la ministra), dije ‘bueno, agua es lo menos’”, contó la menor.

Frente a las declaraciones de la secretaria de Estado, sobre que el agua podría haber estado más tibia, la estudiante del liceo destacó que le pareció muy irónica su respuesta y una falta de respeto contra todos sus compañeros que han sufrido en las diversas manifestaciones con la respuesta de Carabineros.

Sobre a la opción de pedirle disculpas públicas a la titular de Educación, la joven destacó: “No estoy arrepentida. ¿Ella ha pedido disculpas públicas por todo lo que nos han mojado y lo que nos han golpeado?”.

En la misma línea, la menor le exigió a la misma ministra que pida disculpas por todo el maltrato que han sufrido sus compañeros. “No es conmigo con quien tiene que hablar, sino que con todos mis compañeros”, destacó la joven.

Respecto a la opinión de la Presidenta Michelle Bachelet de que la menor era poco “democrático”, M.S.C. respondió que si acaso ella (la Mandataria) creía que la mejor manera de educar era reprimir en las calles.

Su madre, Ruth Cavieres, si bien aclaró que la actitud de su hija había sido “tremenda”, declaró que: “Hay que ver qué pasó antes. Cuando los senadores se agarran a puñetes en el Congreso, ¿quién los sanciona?, nadie”.

Al mismo tiempo, señaló que su hija ha recibido sólo felicitaciones por este acto y que muchas personas aseguran que esto deberían haberlo hecho mucho antes.

En tanto, aseguró que los guardias de la ministra habían amenazado a su hija. “Esta cabrita va a cooperar, se cocinó con nosotros”, dijo la madre.
La menor estaba acompañada por compañeros de colegio, quienes hicieron público su profundo respaldo a la actitud de la adolescente y aseguraron que ella no estaba sola en esta lucha.


Fuente: Renata Bobbio, El Mercurio Online

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LA INDUSTRIA ESCOLAR

LA INDUSTRIA ESCOLAR

La escuela comenzó su masificación junto a los procesos de industrialización del llamado primer mundo durante la segunda mitad del siglo XIX. Se comprendió tempranamente que la formación básica ayudaba a que los trabajadores pudiesen manipular las nuevas máquinas, y que si bien los trabajos eran rutinarios, al estilo de las películas en blanco y negro de la época del carbón inglés, progresivamente se fue necesitando mayor capacitación.

Contemporáneamente en Chile surgían debates importantes que tendían a cuestionar el hecho de que sólo los más adinerados e influyentes tuviesen derecho a una educación de calidad, mientras las clases más bajas no accedían a ésta, o recibían una formación mínima. Hay que decir que la educación en Chile en gran parte del siglo XIX fue mayormente privada, entendiéndose ésta como un privilegio. Sin embargo, el debate creció cuando ciertos sectores más progresistas pensaron que sería bueno que la educación básica fuese obligatoria. Los sectores conservadores defendieron igual que hoy, que eran "los padres quienes debían decidir (si sus hijos debían ir o no a la escuela)" y que el Estado no podía obligar. Curioso argumento a los ojos del ciudadano de comienzos del siglo XXI, pero lo que más sorprende es que se haya usado la misma razón que hoy: ¡la libertad de enseñanza!, que parece siempre haberse entendido como en oposición al derecho a la educación que reclaman los sectores excluidos.

Pero quiero volver al título de esta columna, la industria escolar. La masificación de la escuela (pese a los reclamos de los sectores más conservadores) supuso que se multiplicaran los edificios escolares y el personal docente. Toda este buen impulso hablaba de un compromiso fuerte del Estado para apoyar el crecimiento de la educación pública, que era atender a todas las capas bajas y medias que no habían sido atendidas por la educación privada durante el primer siglo de la República de Chile. Si bien los sectores conservadores, incluida la Iglesia Católica, lograron detener algunas innovaciones como el Plan San Carlos e intentos de reformas que ampliaran el derecho a la educación y responsabilidad estatal, se logró una base social que fue capaz de activarse como actor mejor educado y por ende activo políticamente.

La masificación de la escuela ha implicado la entrada generalizada de niños y niñas al sistema educativo y ha significado una fuerte presión a las escuelas y liceos públicos, que siempre han defendido constitucionalmente el derecho a la educación de todas y todos a diferencia de las escuelas privadas. El desafío hoy, es lograr que la relación pedagógica, es decir la interacción entre profesores y alumnos, reconozca de mejor manera las diferencias de sus alumnos y logre establecer mejores rutas de aprendizaje individualizadas para cada estudiante. Hoy pedir esto es un imposible. La educación pública chilena (y una parte importante de la educación particular subvencionada) tiene un porcentaje altísimo de alumnos por curso, es frecuente observar aulas con más de 40 alumnos y un docente tratando de generar un proceso pedagógico en ella. No es de extrañar en estas condiciones que los docentes inviertan parte importante del tiempo de cada clase "a disciplinar", es decir a establecer las condiciones básicas para enseñar y aprender.

Esta discusión ha estado ausente de las iniciativas del Estado, se sigue entendiendo a la educación como un proceso industrial, por lo tanto, los alumnos, que tienen diferentes necesidades y aptitudes, deben pasar por un proceso de homogenización y estandarización que impide a la escuela sacar lo mejor de nuestras nuevas generaciones. Producir lo máximo, al menor costo. Flaco favor en este sentido hace el SIMCE que ha establecido rutinas homogeneizantes donde parece que lo único que importa es tener buenos resultados en lenguaje y matemática.

Una propuesta a tener en cuenta es imitar el camino de otros países desarrollados, que tienen promedios de alumnos por sala no superiores a 20. La industria escolar debe ser desmantelada, porque en las escuelas se forman personas, y no latas de sardinas.

 

 

Jorge Inzunza H.

Magíster en Ciencias Humanas y Sociales

 

27 de junio de 2008                                                   OPINA

http://versus.civiblog.org/

La Rebeldía Está De Luto, Pero Aún Quedamos Más Reservas. Desde el presente sigo acariciando mi pasado.

La Rebeldía Está De Luto, Pero Aún Quedamos Más Reservas. Desde el presente sigo acariciando mi pasado.

El día 16 de Junio de 2008 transcurría como un día normal, salvo por un detalle, mientras hablaba de cosas de la vida y la familia supe que había muerto el día anterior un actor comunicacional, social y hasta político, porque no decirlo.

Hace años conversaba sobre el 11 de Septiembre y aquel martes sangrientos, nunca creí eso que dicen que esas cosas pasaron hace mucho, que hay que olvidar. Es como decirle a una mamá, a un papa, a un abuelo, sabe, que usted no existió desde 1970 hasta 1990, que ¡¡no existió por 20 años!! ¡¡uuuf, eso lo encuentro desfachatado!! ¿Podrá la mamá del joven de la octava región, olvidar qué es lo que pasó con su hijo? ¿Podrán los compañeros de la universidad, y amigos de él olvidar esa etapa de la vida? ¿Podrán los cercanos al general Bernales olvidar ese día explosivo de viaje en helicóptero? Si alguien responde que sí, y que es necesario olvidar esas cosas, creo que algo sucede con esa persona.


En este sentido es que recuerdo que en años de ese sangriento martes, Pacho estaba pasando una temporada en el “Hotel Attic The House Of My Friend”. Tiempos duros aquellos, como si tuviéramos que aprender un día cualquiera y de un momento a otro un idioma como el checo o el esloveno. Ese día de tertulia, no evadimos temas, conversamos, como dice “a calzón quitado”. Ese día llegamos a acuerdo, marca como hito, un antes y un después. Marca el rompimiento de una forma de hacer país.


Antes del Tour por el “Hotel Attic” (como le dicen de modo abreviado), Pacho, entre ruidos de balas, bombas, aviones y voces golpeadas había salido, junto al parecer, como estábamos compartiendo en la conversación, de otra persona, la que no puede identificar, porque no conozco de modo personal de Radio Magallanes. Ellos habían dejado registrado las palabras del presidente de ese tiempo: “Seguramente, esta será la última oportunidad en que pueda dirigirme a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las antenas de Radio Magallanes. Mis palabras no tienen amargura sino decepción”. (…), comenzaba a proclamar este presidente.


Y terminaba dicendo: (…) “La historia los juzgará. Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal a la Patria. El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse. Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor. ¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!
Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.”

Con mi contertulio, no nos pusimos de acuerdo si fue el Pacho o la otra persona quien grabó el mensaje de ese presidente. Lo que sí se es que fue periodista; lo que sí se es que fue director de emisiones de Nuevo Mundo; lo que sí se es que despertaba en más de una ocasión con las noticias que él leía; lo que sí se es que la contratapa de El Siglo pudo solazarse y gozar de la pluma certera y juguetona de aventuras como un relato de un escape contado como un partido de fútbol.

Ciertamente hoy si el puso grabar, pausar y si estuvo en su regazo las palabras finales, no es lo trascendente en este caso. Lo cierto es que de alguna forma la semilla ya tiene árboles y sigue dando lo que dejó; o importante es que estuvo en el lugar de la noticia para entregar y formar parte de uno de los discursos más trascendentes que tendrá Chile jamás, o al menos por mucho tiempo.

¿Qué de especial tuvo este 16 de Junio de 2008? Ni más ni menos que un comunicador nos deja.

Nos deja alguien que no fue indiferente por donde pasó, sea como fuera esto.

In Memorian que pudo llegar a ser y dejar semilla

Un Abrazo Pacho

Un Abrazo Hernán Barahona

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